En el empaque impreso es común escuchar los términos "biodegradable", "oxo-biodegradable" y "compostable" como si fueran sinónimos. No lo son, y elegir el correcto depende de qué tan rápido necesitas que se degrade el material y en qué condiciones.
Plástico biodegradable
Se degrada por acción de microorganismos con el tiempo, en condiciones ambientales normales (luz, humedad, oxígeno). Es la opción más común para bolsas impresas de uso comercial, porque conserva las propiedades del polietileno tradicional durante su vida útil.
Plástico oxo-biodegradable
Incorpora un aditivo que provoca la fragmentación del plástico por oxidación cuando se expone a calor, luz UV y oxígeno. El material se rompe en fragmentos cada vez más pequeños con mayor rapidez que un plástico biodegradable estándar. Es una opción frecuente para bolsas troqueladas de boutique y bolsas de camiseta que buscan reducir su permanencia en el ambiente.
Plástico compostable
Es el estándar más exigente: debe descomponerse en condiciones específicas de compostaje (temperatura, humedad y microorganismos controlados) y convertirse en materia orgánica sin dejar residuos tóxicos, generalmente en un plazo determinado bajo norma. Requiere resinas especiales y procesos certificados, distintos a los del polietileno con aditivo.
¿Cuál elegir para tu bolsa impresa?
- Uso comercial general (retail, mostrador, e-commerce): aditivo biodegradable u oxo-biodegradable, sin cambios en costo de impresión.
- Campañas de responsabilidad ambiental: oxo-biodegradable, por su fragmentación más rápida.
- Requisitos específicos de compostaje certificado: consulta con tu asesor Imprexa la disponibilidad de resinas compostables para tu proyecto.
En Imprexa fabricamos con aditivos biodegradables y oxo-biodegradables en la mayoría de nuestras categorías de bolsa impresa. Si tienes dudas sobre cuál conviene a tu producto, solicita tu cotización y te asesoramos según tu tipo de negocio.



